Los hospitales, centros de salud y espacios asistenciales son lugares donde las personas atraviesan momentos de vulnerabilidad, incertidumbre, dolor y esperanza. Entre sus muros y paredes, se toman decisiones vitales, se acompaña a familias, o se inicia y finaliza la vida. Y estas experiencias emocionales pueden aliviarse o intensificarse según el entorno donde se acoja. De hecho, a día de hoy existe una convicción creciente y firme de que la arquitectura y la ingeniería no solo construyen edificios, sino experiencias humanas.
Iluminación natural, confort acústico, accesibilidad, privacidad, señalización comprensible, integración de la naturaleza, cuidado estético, ergonomía profesional o espacios para el acompañamiento pueden aliviar la ansiedad, mejorar la seguridad clínica y facilitar el trabajo sanitario. Humanizar los entornos hospitalarios ya no es un ideal, sino una necesidad ética, sanitaria y social. “Cada pasillo, sala de espera o habitación tiene la capacidad de aliviar o intensificar la angustia, moldeando la experiencia emocional de quienes transitan por ellos. Es decir, el espacio físico condiciona la percepción de seguridad, la dignidad, la comunicación y el propio proceso de recuperación”, indica el Dr. Julio Zarco, presidente de la Fundación Humans.

Precisamente, esta entidad, cuyo objetivo principal es facilitar los procesos de Humanización en las organizaciones sanitarias, en las actitudes profesionales y en los procesos organizativos de los centros asistenciales, presentó hace un año junto a la Fundación Sacyr el documento técnico y estratégico Humanización de la Arquitectura e Ingeniería Sanitarias, un texto que invita a repensar la infraestructura sanitaria desde una perspectiva más humana, sostenible y participativa, situando el diseño físico de los entornos asistenciales como un factor determinante en la experiencia del paciente, la salud emocional y ergonómica de los profesionales y la eficiencia organizativa.
Debido a su amplia aceptación e impacto en el sector sanitario, académico y profesional, y con el objetivo de continuidad a esta reflexión colectiva, ambas instituciones han creado las Jornadas de Humanización de la Arquitectura e Ingeniería Sanitarias. Este ciclo itinerante de sesiones pretende difundir el contenido del documento, compartir buenas prácticas y consolidar una comunidad de práctica interdisciplinar. Según sus propulsores, la intención es ir más allá de la sensibilización: generar una comunidad activa que impulse cambios reales en la planificación, licitación, construcción, reforma y gestión de infraestructuras sanitarias.
“Hemos puesto a disposición de este proyecto la extensa experiencia de Sacyr en la construcción de hospitales. Hemos desarrollado más de 80 centros con un total de 18.000 camas en todo el mundo. Los aprendizajes que hemos obtenido de este informe nos servirán para construir los hospitales del futuro”, señala Pedro Gallego, director de Obras Hospitalarias de Sacyr Ingeniería e Infraestructuras.

Jornadas itinerantes
Las jornadas se celebrarán en distintas Comunidades Autónomas. La primera ciudad que ha acogido la celebración ha sido Málaga. Durante el encuentro inaugural, celebrado en el Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, se han reunido profesionales clínicos, arquitectos, ingenieros, gestores sanitarios, representantes institucionales, pacientes, investigadores, diseñadores y entidades sociales para reflexionar conjuntamente sobre cómo los espacios construidos influyen en la calidad asistencial, el bienestar emocional y el respeto a la dignidad humana.

La expectativa es que este recorrido por toda España genere un impacto tangible en el sistema sanitario español. Entre los resultados previstos destacan la visibilización del enfoque de arquitectura humanizada en el debate sanitario, la activación de proyectos piloto y la incorporación de nuevos criterios en licitaciones públicas, la creación de una comunidad de práctica intersectorial, la integración de la voz del paciente desde las fases tempranas del diseño y la elaboración de un informe final con conclusiones y recomendaciones estratégicas para orientar políticas, inversiones e intervenciones futuras.
“Humanizar la arquitectura sanitaria no significa decorar, sino comprender la experiencia del paciente y del profesional y diseñar espacios que acompañen, cuiden y generen confianza”, señala Almudena Santano, secretaria del patronato de la Fundación Humans. Y añade: “En este sentido, la humanización se concibe como un principio estructural, no como un añadido estético, y como una herramienta capaz de mejorar resultados en salud, optimizar recursos, reducir estrés, fortalecer vínculos y favorecer la cohesión social”.

